Porque muchas chicas lo pidieron. Creanme que me dio flojera leer lo demas, pero no quiero comenter muchos errores. Como suele suceder que cambio nombres por otros, o no pongo la rayita o la coma, o el acento simplemente escribo mal. Trato de que todo este de acuerdo y no se cuantas veces lei la mitad del cap que en lo personal se me hizo bastante largo. Espero lo disfruten y en esta ocacion no tengo una cancion que me inspiraran salvo ....electronica y un poco de Tokio Hotel (dogs unleashed) suerte y disfrutenlo.
La mañana había comenzado demasiado bien para demostrarle a Alex algo “similar” a su vida. Aunque sabía apenas duras de que su vida era mucho más dura y algo fastidiosa cuando se trataba de los paparazzi… al grado de no tener una vida normal. Aunque sabía que Alex ya lo estaba asimilando cuando las fotos se aparecieron por toda la internet. De algún modo toda Alemania ya se había enterado de otra mujer en los brazos de él. Tampoco tardarían tanto en saber que esto iba hacer totalmente oficial.
Tom rió por lo bajo al recordar la escena del beso y lo que estaba sintiendo por aquella chica. Mandó todo al demonio y dejó guiarse por donde lo llevaba esto del amor. No pensaba y trataba de evitar lo más que podía en el compromiso. Eso era lo más lo aterraba.
Pero al final de cuentas, Tom estaba seguro de que podía mostrarle el otro lado de la vida de él. Una cena con los chicos y su madre presente para dar a entender que esto no era un juego. Hablaba en serio y más tratándose de una chica como ella, de una chica como Alex.
“Alex” resonó como un eco dentro de su mente mientras un sombrío escalofrió recorría parte de su cuerpo hasta detenerse en su estomago. Eso de mariposas en el estomago le parecía más que tonto, pero no dejaba sentir ñañaras como antes de comenzar un concierto. Intentó no darle prioridad a lo que se avecinaba.
Solo se concentró en que George y Gustav vendrían después de varios largos días sin verse y que su madre prepararía lo mejor para esta noche.
También intentaba recordar un restaurante para llevarla a desayunar esta mañana para que el día le pareciera perfecto, aunque eso significara que tendría que cambiar un poco “lo que era estar un día con él”.
Se miró al espejo cerciorándose de que no habría chico más guapo que él. Sonrío de oreja a oreja por su pésimo chiste y echó a andar camino a las escaleras.
No pudo echar un vistazo a la habitación de su hermano. Bill había llegado muy tarde anoche, pero luego le preguntaría “En que rayos estabas pensando”.
Tropezó con su madre quien acomodaba con la mirada perdida el florero que se hallaba en medio de la mesa principal.
Se preguntó ¿En qué estaría pensando también ella?
-¿Ya te dije que vendría una chica a la casa? –dijo a modo de que su madre no intentara pensar en lo que le causaba tanta melancolía.
Su madre giró su rostro hacia él en modo sorprendida regalándole una sonrisa. Después de eso suspiró.
-Lo sé-.
Casi estaba a punto de preguntarle qué era lo que le estaba ocurriendo, pero era tarde y tendría que recoger a Alex.
-Nos vemos está noche –se despidió Tom antes de echar a correr a su auto deportivo.
Era un fastidio no haber pedido su número telefónico para poder mandar uno que otro mensajito. A pesar de todo se mostraba algo feliz. Y más al no tener que lidiar con las actividades que Alex le hubiera preparado. Aunque también era una lástima que Alex no pudiera continuar con sus actividades recientes por culpa de él.
-No te preocupes –respondió Alex después de que Tom no se pudiera resistir a sentirse culpable- Los viernes son los días en que descanso, pero yo lo veo más como un castigo –rió ante su conclusión- prefiero estar ayudando a hacer cualquier cosa a estar encerrada en mi casa. Me alegra que hayas venido –sonrió de oreja a oreja mirando a Tom.
-¡Uff! Me alegro –suspiró Tom para sí mismo- entonces todos los días te la pasas haciendo esas actividad. Pensé que lo hacías por mí. Provocarme actividades que me hicieran sufrir.
-No –soltó una carcajada- suelo hacer esto porque me gusta. El martes fue el día en que comienza mi semana de “actividades” –hizo un gesto enarcando ambas cejas, lo cual Tom no pudo evitar sonreír- Martes, es el día en que visito a los enfermos, miércoles reparto comida a los desamparados, jueves ayudó a los ancianos.
-¿Y los viernes, sábados, domingos y lunes donde te la pasas?
-Con mi nana –respondió como si estuviera avergonzada. Tom supuso que se refería por la palabra “nana” lo que la avergonzaba.
-Ayer no me dijiste quien era ella.
-Es mi abuela –hizo una pausa como si la estuviera recordándola- ella siempre nos ha cuidado- sonrió de nuevo.
-¡Vaya! –exclamó Tom sin dejar de mirar al frente hacia la autopista. Aun intentaba pensar en un restaurante que fuera lo suficientemente bueno.
-Entonces significa que no haces nada más que eso –dio su conclusión Tom- en pocas palabras eres una floja.
-Calla –intervino Alex con una sonrisa en los labios- solo digo que me gusta ayudar y no le veo nada malo. Y en lo que a mí concierne, solo veo que estamos dando vueltas –señaló soltando una risita.
-Intentó darte un paseo –mintió- apoco no te alegra estar con alguien tan guapo como yo y más teniendo un carro deportivo.
Alex solo asentía felizmente sin creerle ni una pizca a Tom e intentado seguir su juego.
-Enseguida les traeré su pedido –anunció cordialmente su mesero después que los dos pidieran lo del menú de hoy.
Tom no paraba de mirarla. Sabía que esto se estaba haciendo una costumbre pero no le afectaba en lo absoluto. Había cosas que eran las favoritas de Tom como; Cada vez que ella recogía su cabello una y otra vez y lo enrollaba hasta dejarlo caer sobre su hombro derecho con una pose tentadora, el que se mordiera el labio superior cada vez que Tom la miraba y se sonrojaba. Y a penas llevaban unos días de haberla conocido.
-No me mires tanto –se volvió a sonrojar- No me gusta.
-Debo tener tu numero enseguida –sonrió Tom de oreja a oreja mientras sacaba su teléfono celular.
Intercambiaron números de manera rápida para que en tan solo unos segundos después su desayuno estuviera servido.
No pudo volver evitar a mirarla de nuevo. Aunque esta vez algo le llamó la atención. Ella miraba a su alrededor antes de morderle a su sándwich de mega queso.
-¿Qué ocurre? –preguntó Tom dándole un buen bocado a su sándwich similar al de Alex.
Ella negó con su cabeza sintiéndose incomoda. Vaciló un par de veces y de pronto se lo pensó. Tom se limitó a mirarla para una explicación.
-Está bien –se rindió- es solo que creo que ya sé lo que se siente un día contigo –soltó un bufido.
-¿De qué hablas? –quiso una explicación-.
-Me refiero a que supongo que todo el tiempo estamos siendo vigilados por personas con cámaras fotográficas y esas cosas…
-Aun puedes arrepentirte por estar conmigo –aclaró al respecto sin dejar de sonreír. Luego su mirada se volvió seria- creo que debí advertírtelo.
-No te preocupes –respondió- ayer no pude evitar leer lo que decían de mí.
-Solo ignora cómo hacemos Bill y yo.
-Lo sé –se resignó a mirar su platillo. Realmente se sentía humillada.
-Nada de lo que digan es cierto –aclaró Tom sin dejar de sonreír y varias veces negó con su cabeza de un lado a otra como si le hubieran contado un chiste pésimo- pero algo sí es seguro y no tardaran mucho en que las fans se den cuenta en que yo ya encontré alguien con quien prefiero estar a su lado por un tiempo –bromeo-.
-¿Por un tiempo? –sonrió sabiendo que se trataba de una broma.
Intercambiaron una larga mirada. Alex había recuperado la misma mirada agresiva sin quitarle aquella sonrisa tentadora y esos ojos que parecían seducirlo todo el tiempo.
*****
“Maldita sea” Gritaba Sarah empujando todo a su paso. Un par de zapatos fueron lanzados con furia hasta estamparse a la pared dejando un pequeño hoyo de un centímetro aproximadamente. Se enojó más.
La desesperación que ahora despertaba en ella le hacía sentir una impotencia. Impotencia por que no podía hacer nada al respecto. Odiaba tener que discutir una y otra vez con Alex pero no parecía entender. ¿Cómo poder detener algo del cual ahora se ve que está demasiado enamorada? ¿Cómo poder evitar el futuro sentimiento que se aproximaba hacia su hermana? “Diablos” volvió a maldecir.
Sarah había experimentado algo así en su vida a la misma edad que Alex. No quería volver a recordar el dolor por medio de su hermana. Además de que debió pasar mucho tiempo para superarlo.
Recordarlo era como si un agujero enorme traspasara por todo tu pecho. Como si te pusieran una venda en los ojos y no puedas distinguir entre el bien y el mal.
De algún modo tendría que recurrir a un tipo de plan, algo que la hiciera quitar esa venda en los ojos.
-Jamás debí que Tom y Alex se conocieran. Jamás debí llevarla ese día de su cumpleaños contra su voluntad –se quejó casi gritando a pesar de que no había nadie.
Ahora no podía penar en el “hubiera” aunque lo habría deseado mil veces. Recorrer el maldito pasado y no tener que lidiar con estos problemas ahora.
-¿Qué haré?- Se preguntó intentando sostener los zapatos del suelo. Los tomó con sumo cuidado para dejarlos en su armario.
Se sentó sobre el suelo que se hallaba demasiado frio y por supuesto demasiado incomodo para pensar en un plan maravilloso.
El silencio fue lo primero que abundó en la mente de Sarah, así que se dejó llevar por ese silencio. Cerró sus ojos con fuerza para después escuchar un sordo ruido de una camioneta. Abrió los ojos con rapidez para dirigirse hacia la ventana. Era Mina intentado encender su camioneta, algo que no lograba.
Sarah no podía creerlo. Ella era la única capaz de ayudarla a su “gran problema”. Ahí estaban todos sus problemas resueltos. Nadie conocía tan bien –aparte de su hermano Bill- a Tom como ella. Su mejor amiga, quien salía de fiestas cada vez que podían o que su cuerpo se los ordenara.
Una conversación sencilla con ella haría que Tom no siguiera con los planes que quizá pudieran ocasionarle a su hermana.
-Mina –gritó Sarah desde la ventana. Mina volteó extrañamente sin dejar de intentar arrancar su camioneta- necesito hablar contigo, espera unos segundos.
Bajó rápidamente para dirigirse con ella. Parecía como una pequeña ilusión de que sus problemas se resolvieran tan pronto como llegaron. Estaba maravillada.
-¡Qué bueno que te encuentro! –exclamó Sarah una vez que estaba cerca de Mina. Ella solo la miraba confundida dentro de la camioneta. La miró con cara de pocos amigos. –Necesito hablar contigo –habló sin rodeos- quiero que me ayudes a detener a Tom. Tu lo conoces mejor que nadie y sé que sabes de lo que es capaz con una chica. No quiero que hiera a mi hermana.
-Tu … -pensó las palabras correctas concierta confusión en su rostro- tú-estás-loca. –negó con su cabeza e intentó volver encender su camioneta.
-¡Vamos! –le insistió de nuevo con tanta impaciencia que casi pareció que iba apretar la puerta de la camioneta- eres la única que puede ayudarme.
Mina suspiró cerrando sus ojos con impaciencia. Apretó sus labios y se decidió a bajar de su camioneta.
-¿Qué quieres Sarah? – se cruzó de brazos un tanto molesta- ¿Que le diga a Tom que la dejé? –vaciló un poco y luego soltó una carcajada- deja de preocuparte por ellos, me parece que ya están bastante grandecitos como para que sepan que es lo que está bien o no. ¿No crees?
-Sé que Tom la va herir
-Y a ti qué. Sé que la quieres pero es demasiado lista para que Tom la engañe de esa manera.
-No quiero que sufra –se excusó Sarah quien ahora parecía que los papeles se habían dado un giro inesperado.. Ahora ella estaba molesta.
-Que patético –soltó Mina poniendo los ojos en blanco- ahora resulta que te importa tu hermana.
No podía creerlo. Sus planes se habían destruido por completo. Ya podía ver como aquella ilusión llena de felicidad que había sentido hace algunos minutos ahora se transformaba en algo oscuro y tenebroso. Todo se derrumbó. Era lógico que Mina se pusiera de su lado, era su amigo. ¿Pero por qué lo defiende tanto a pesar de que Tom cometiera una crueldad contra alguien? A menos que ella….estuviera con Tom tramando un plan juntos para destruir sentimientos. Sarah se horrorizó enseguida.
-Eres una maldita –ahogó un gritó mientras se retiraba de ella.
Mina volvió a poner los ojos en blanco y se dirigió de nuevo a su camioneta para intentar encenderla. Funcionó.
-Mira … -se dirigió a Sarah quien tenía los ojos como platos sin dejar de mirarla- habla con tu hermana dile lo que sientes y si tampoco te convences, entonces solo te queda la única opción de hablar con Tom.
-Como si le creyera –logro decir entre dientes.
-Pues es tu hermana, ella ya tiene edad para cometer sus propios errores….
-No si yo lo permito –gruñó Sarah con las manos hechos puños a sus costados.
Mina le regaló una sonrisa para volver a suspirar negando con su cabeza de forma divertida. “Hasta luego” se despidió levantando su mano agitando los dedos. Sarah gruñó con fuerza sin quitarle la mirada de encima. Después solo pudo detenerse a mirar como su única esperanza se marchaba lejos.
*****
.....(CENA CON LOS CHICOS...BUENISIMA NO SE LO PIERDAN)
Mostrando entradas con la etiqueta Adelantos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adelantos. Mostrar todas las entradas
martes, 4 de enero de 2011
miércoles, 25 de agosto de 2010
Adelanto: Cap 2 [Un amor inesperado]
[Atencion a todas las lectoras. Este capitulo puede tener exceso de errores y diferente version. Al momento de la publicacion, podría ser diferente a la version]
Mientras me sumia en la suma desesperacion de no encontrar otra alternativa a mis soluciones llegaba a zambullirme por uno de los balcones maqs grandes de todos los departamentos. Era mi favorito desde que habia llegado a esta ciudad.
Hacía tanto calor que ne veces deceaba estar completamente desnuda y quedarme sentada como todas las tardes.
Pero eso me lo impedia ahora que tenía una compañera de cuarto.
Aquella tarde no me era indiferente a los demas dias. Siempre miraba como el sol se ocultaba poco a poco frente a mis ojos y era encontoces cuado deceaba lo mismo. Que sencillo sería si solo se trataba de desaparecer nada mas cuando quería.
Todos los dias me parecian lo mismo y no habia dia que no pensara en mi familia ¿Cómo estaran? ¿Qué es lo que estaran haciendo en este presiso momento? ¿Estaran pensando en mí como yo en ellos? Pero la que más me enchinaba la piel era de saber si Bill estaría bien, si preguntaría por mi.
No podia evitarlo y muchas veces trate de localizarlo en mi celular. Pero una fuerza de la que nunca supe de donde salía me detenía y provocaba una fuerte trizteza que dentro de cinco minutos desaparecería.
Me rebocé aferrando mis rodillas que las tenia cerca de mi rostro aferrandome a ellas. Una sola lagrima bajaba por mi mejilla lentamente y no quise detenerla.
Jamas habia creido que así acabaria mi vida. Sin nadie en quien pedir ayuda, sin nadie quien me aconseje. Esto era absurdo pero tenía que olvidar, de alguno forma deceaba olvidar todo aquello que me perjudicaba.
Pero ni siquiera la mas minima brisa de aire me deleitaba, ni me ayudaba a olvidar. Todo parecía estar mas complicado.
Suspire en un intento de calmarme. Casi sentía que al pensar todo esto, mi cabeza reventaria. Pero no bastó mucho cuando mi celular comenzo a sonar.
Imaginé que sería Lydia, mi compañero de cuarto, lo más probable era que hubiera algun problema con la compañía.
-Bueno –contesté enfada mientras secaba mi lagrima.
-¡Dios mio! –excalmó con alegría- no puedo creer que hacía tiempo que no escuchaba tu voz. Tan rapido se han pasado cuatro semanas desde que te fuiste.
-¿Perdon pero quien habla? –prgunté mientras me sentaba comoda en el balcon de mi departamento.
-Vaya mujer que te has olvidado de muchas personas –dijo con cierto enfado- pero no importa, hay gente que no se olvida de ti.
La misma actitud, la misma falsedad en su voz. Se trataba de Aliz.
-Por supuesto que no me he olvidado de ti –le dije resignada- me alegra que hayas llamado –mentí- los extraño mucho.
-Si, nosotros tambien te extrañamos muchisimos y no sabes más cuanto lamento no haberme despedido de ti el dia que te fuiste.
Me alegré el que no fuera. Dando y dando vueltas al asunto, me dí cuenta del tipo de amistad que uno tiene. Un ejemplo Aliz, jamas me habia dado cuenta de lo tonta que fui en muchas aspectos. Ahora todo el cariño que habia tenido en ella se habia convertido en rencor.
-Hace unos minutos terminé de hablar con Bill –continuo Aliz con voz alegre. El escuchar su nombre me provocó un fuerte nudo en el estomago y decee verlo. Ahora tenia envidia de que Aliz estuviera presisamente en el lugar donde yo mas deseaba- me dijo que te deceaba una mejor vida en los angeles.
-Que mas te dijo –pregunté instantaneamente y decee no haber preguntado eso.
-Solo eso –respondio ella- pero cuentame, en resumen, como fue tu primer dia en los angeles.
Recordar mi primer dia en los Angeles había sido una maravilla y algo completamente nuevo para mí.
“Es como cuando uno desea algo más y se da cuento de que nada se compara con la realidad.
Ni el vuelo en avión ni el trayecto camino a mi nuevo departamento me hicieron desprender el pensamiento que llegaba con mayor intensidad. El único pensamiento de mi futuro hijo sin un padre. De algún modo, la verdad pronto se sabría, pero la pregunta que mas me inquietaba era ¿Cuándo?
No pude fingir el no sorprenderme por lo alto que se encontraba el edificio lleno de departamentos. Aquel lugar desde afuera me pareció de lo mas hermoso y encantador.
-¿Decea que le subamos las maletas hasta su departamento señorita? –preguntó un hombre que, al juzgar por su apariencia, era uno de los trabajadores de este lugar.
-Si sería tan amable –le respondí mientra mi sonrisa se ampliaba con rapidez. El solo imaginar que permaceria aquí durante un largo tiempo me hizo pensar en todas las dichas que obtendría a cambio. Lujo.
No pude evitar que mi boca no se abriera cuando me mostraron paso a paso las comodidades de aquel hotel, incluyendo la mejor vista, con uno de los pisos mas accesibles que un huésped podía tener. El departamento se podía decir que prácticamente incuia de todo. Muebles, cocina, televisión con mas de 600 canales disponibles, música, servicio las 24 horas del dia, tres recamaras cada una con su baño y la cama era poco mas grande de lo que yo dormía.
-Estamos a sus servicios –contestó aquel joven mientras cerraba la puerta.
No pude contestar por lo ciega que estaba al ver el lujoso departamento en el que me habían hospedado. ¿Me pregunto si en Alemania estaría igual?
Mientras me sumia en la suma desesperacion de no encontrar otra alternativa a mis soluciones llegaba a zambullirme por uno de los balcones maqs grandes de todos los departamentos. Era mi favorito desde que habia llegado a esta ciudad.
Hacía tanto calor que ne veces deceaba estar completamente desnuda y quedarme sentada como todas las tardes.
Pero eso me lo impedia ahora que tenía una compañera de cuarto.
Aquella tarde no me era indiferente a los demas dias. Siempre miraba como el sol se ocultaba poco a poco frente a mis ojos y era encontoces cuado deceaba lo mismo. Que sencillo sería si solo se trataba de desaparecer nada mas cuando quería.
Todos los dias me parecian lo mismo y no habia dia que no pensara en mi familia ¿Cómo estaran? ¿Qué es lo que estaran haciendo en este presiso momento? ¿Estaran pensando en mí como yo en ellos? Pero la que más me enchinaba la piel era de saber si Bill estaría bien, si preguntaría por mi.
No podia evitarlo y muchas veces trate de localizarlo en mi celular. Pero una fuerza de la que nunca supe de donde salía me detenía y provocaba una fuerte trizteza que dentro de cinco minutos desaparecería.
Me rebocé aferrando mis rodillas que las tenia cerca de mi rostro aferrandome a ellas. Una sola lagrima bajaba por mi mejilla lentamente y no quise detenerla.
Jamas habia creido que así acabaria mi vida. Sin nadie en quien pedir ayuda, sin nadie quien me aconseje. Esto era absurdo pero tenía que olvidar, de alguno forma deceaba olvidar todo aquello que me perjudicaba.
Pero ni siquiera la mas minima brisa de aire me deleitaba, ni me ayudaba a olvidar. Todo parecía estar mas complicado.
Suspire en un intento de calmarme. Casi sentía que al pensar todo esto, mi cabeza reventaria. Pero no bastó mucho cuando mi celular comenzo a sonar.
Imaginé que sería Lydia, mi compañero de cuarto, lo más probable era que hubiera algun problema con la compañía.
-Bueno –contesté enfada mientras secaba mi lagrima.
-¡Dios mio! –excalmó con alegría- no puedo creer que hacía tiempo que no escuchaba tu voz. Tan rapido se han pasado cuatro semanas desde que te fuiste.
-¿Perdon pero quien habla? –prgunté mientras me sentaba comoda en el balcon de mi departamento.
-Vaya mujer que te has olvidado de muchas personas –dijo con cierto enfado- pero no importa, hay gente que no se olvida de ti.
La misma actitud, la misma falsedad en su voz. Se trataba de Aliz.
-Por supuesto que no me he olvidado de ti –le dije resignada- me alegra que hayas llamado –mentí- los extraño mucho.
-Si, nosotros tambien te extrañamos muchisimos y no sabes más cuanto lamento no haberme despedido de ti el dia que te fuiste.
Me alegré el que no fuera. Dando y dando vueltas al asunto, me dí cuenta del tipo de amistad que uno tiene. Un ejemplo Aliz, jamas me habia dado cuenta de lo tonta que fui en muchas aspectos. Ahora todo el cariño que habia tenido en ella se habia convertido en rencor.
-Hace unos minutos terminé de hablar con Bill –continuo Aliz con voz alegre. El escuchar su nombre me provocó un fuerte nudo en el estomago y decee verlo. Ahora tenia envidia de que Aliz estuviera presisamente en el lugar donde yo mas deseaba- me dijo que te deceaba una mejor vida en los angeles.
-Que mas te dijo –pregunté instantaneamente y decee no haber preguntado eso.
-Solo eso –respondio ella- pero cuentame, en resumen, como fue tu primer dia en los angeles.
Recordar mi primer dia en los Angeles había sido una maravilla y algo completamente nuevo para mí.
“Es como cuando uno desea algo más y se da cuento de que nada se compara con la realidad.
Ni el vuelo en avión ni el trayecto camino a mi nuevo departamento me hicieron desprender el pensamiento que llegaba con mayor intensidad. El único pensamiento de mi futuro hijo sin un padre. De algún modo, la verdad pronto se sabría, pero la pregunta que mas me inquietaba era ¿Cuándo?
No pude fingir el no sorprenderme por lo alto que se encontraba el edificio lleno de departamentos. Aquel lugar desde afuera me pareció de lo mas hermoso y encantador.
-¿Decea que le subamos las maletas hasta su departamento señorita? –preguntó un hombre que, al juzgar por su apariencia, era uno de los trabajadores de este lugar.
-Si sería tan amable –le respondí mientra mi sonrisa se ampliaba con rapidez. El solo imaginar que permaceria aquí durante un largo tiempo me hizo pensar en todas las dichas que obtendría a cambio. Lujo.
No pude evitar que mi boca no se abriera cuando me mostraron paso a paso las comodidades de aquel hotel, incluyendo la mejor vista, con uno de los pisos mas accesibles que un huésped podía tener. El departamento se podía decir que prácticamente incuia de todo. Muebles, cocina, televisión con mas de 600 canales disponibles, música, servicio las 24 horas del dia, tres recamaras cada una con su baño y la cama era poco mas grande de lo que yo dormía.
-Estamos a sus servicios –contestó aquel joven mientras cerraba la puerta.
No pude contestar por lo ciega que estaba al ver el lujoso departamento en el que me habían hospedado. ¿Me pregunto si en Alemania estaría igual?
lunes, 12 de julio de 2010
Cap 47:Escena entre Lizzi y Neily (Adelanto)
-¿Te encuentras bien? –preguntó Lizzi mientras miraba sorprendida como subía al carro.
-¿Me estas preguntando que si estoy bien? –respondí irónicamente y puse los ojos en blando mientras me abrochaba el cinturon de seguridad.
-Se que jamás debí decírtelo de esa manera –hablaba mientras conducía con una mano y con la otra solo hacía movimientos para querer llamar mi atención- y fue una pésima idea decírtelo por teléfono….
-Lizzi –la llamé en tono de que se callara y fuera al grano de una vez por toda- dime que es lo que ocurre –dije con un hilo de voz e hice que mi rostro se hiciera cada vez más duro para darle a entender que no estaba jugando.
Mi amiga se estaba pensando en decírmelo. Miraba con nerviosismo como el camino se nos pasaba como un borron a nuestros costados. Iba tan deprisa que apenas pude notarlo. Me encontraba ciega a todo lo demás y mis pensamientos se encontraban errados a Bill quien me habia abandonado sin decir ninguna palabra.
Mi desesperación no se hizo de esperarse y me abroché el cinturón de seguridad pues dos veces no volvería a pasar por lo mismo.
Un giro inesperado me sacó de mis casillas ya que para eso tuve que sostenerme fuertemente del carro y gritarle su nombre.
-¿Por lo menos puedes decirme a donde vamos? –pregunté casi gritándole sosteniéndome del carro y mirando hacia el frente donde ya sentía venir otro accidente grande. El sonido del carro resonaba fuerte a todo lo que daba y apenas pude percibir la música de la estación en la que Lizzi solía poner todos los días.
Lizzi frunció su frente y luego tragó saliva antes de volverme a mirar. Supuse que no le quedaba de otra al ver el semáforo frente a nosotras en color rojo.
-No se como decírtelo Neily….
-¿Me estas preguntando que si estoy bien? –respondí irónicamente y puse los ojos en blando mientras me abrochaba el cinturon de seguridad.
-Se que jamás debí decírtelo de esa manera –hablaba mientras conducía con una mano y con la otra solo hacía movimientos para querer llamar mi atención- y fue una pésima idea decírtelo por teléfono….
-Lizzi –la llamé en tono de que se callara y fuera al grano de una vez por toda- dime que es lo que ocurre –dije con un hilo de voz e hice que mi rostro se hiciera cada vez más duro para darle a entender que no estaba jugando.
Mi amiga se estaba pensando en decírmelo. Miraba con nerviosismo como el camino se nos pasaba como un borron a nuestros costados. Iba tan deprisa que apenas pude notarlo. Me encontraba ciega a todo lo demás y mis pensamientos se encontraban errados a Bill quien me habia abandonado sin decir ninguna palabra.
Mi desesperación no se hizo de esperarse y me abroché el cinturón de seguridad pues dos veces no volvería a pasar por lo mismo.
Un giro inesperado me sacó de mis casillas ya que para eso tuve que sostenerme fuertemente del carro y gritarle su nombre.
-¿Por lo menos puedes decirme a donde vamos? –pregunté casi gritándole sosteniéndome del carro y mirando hacia el frente donde ya sentía venir otro accidente grande. El sonido del carro resonaba fuerte a todo lo que daba y apenas pude percibir la música de la estación en la que Lizzi solía poner todos los días.
Lizzi frunció su frente y luego tragó saliva antes de volverme a mirar. Supuse que no le quedaba de otra al ver el semáforo frente a nosotras en color rojo.
-No se como decírtelo Neily….
lunes, 5 de julio de 2010
Adelanto: Cap 45 segunda Tempo ^^
-Es aquí –dije entusiasmada casi admirada por el lugar tan hermoso mientras bajaba del carro.
El taxi solo miraba mi expresión idiotizada por aquel lugar esperando el pago por el pequeño viaje hasta acá.
Le pagué sin dejar de admirar el pequeño lugar que ahora me parecía magnifico.
Arboles podados al igual que el césped, que daban un color verdoso. El lugar estaba lleno de pasto acompañado de algunas rosas de muchos colores.
El aire ahora me parecía tan cálido con el suficiente aire de darme un gran respiro.
Caminé lentamente dejando aun lado la caja y me senté sobre aquella alfombra de césped y me deje llevar por el aire que rosaba mi piel con tanta sencillez y delicadez. Mis manos tocaron las suaves puntas de verde y junté mis rodillas hasta que llegaron a mi rostro.
Intenté adentrarme a los sonidos que parecían aullar alrededor de mí. Los pajarillos cantando, los arboles sonar al momento de que el aire pasaba junto a ellos y las suaves flores chocar entre ellas.
Cerré los ojos y me deje llevar por todos aquellos sonidos que eran lo único que me parecía agradable.
-¿Te han despedido verdad? –preguntó la voz a la que tanto odiaba y anhelaba escuchar. Se me pararon los pelos de punta y mi corazón latió irrevocablemente al mismo mis ojos enfocados en el pasto verdoso.
Ahora todo el sonido que antes me había parecido tranquilo y hermoso ahora se había juntado y mezclado con los ruidos de la gran cuidad.
-Acaso lo has leído en uno de los periódicos –insinué casi en un murmullo sin voltearle a ver. Sabía que se haya justo detrás de mí.
-No –señaló y después de una gran pausa tan incomoda respondió- debajo de mí están tus pertenencias.
-A que ha venido todo esto –dije queriendo ir al punto de su encuentro. Mi tono mostraba mi enfado hacia él que eso indudablemente era imposible de fingir- para que quieres verme.
-Que no lo recuerdas –ahora su voz expresaba se mostraba divertida y entusiasmada- prometí pasar contigo tres días y lamentablemente han pasado dos y este sería nuestro tercer día.
-No soy tan idiota Bill Kaulitz –recalqué como si cada una de las palabras tuvieran cierta importancia para mí- se que me ocultas algo y les preocupa a todos pero no entiendo por que no quieres decírmelo –ahora voltee hacia levantándome del pasto. Se hallaba de pie cerca de la sombra de un árbol. Vestía casualmente con unos lentes obscuros y un gorro que le cubría todo su cabello, una playera y un pantalón muy casual- y hoy es un buen momento para que me lo digas.
-Ya te lo dijo –respondió encogiéndose de hombros. Aun en su voz sonaba divertido- es por la gira.
-Bueno –ahora intenté seguir con su mentira- a que se debe que estén nerviosos o por lo que estén preocupados.
-No quiero que tu también lo estés –repuso él ahora con su voz seria y furiosa- es nuestro asunto y no quiero que te involucres tanto en esto.
-Dímelo –le exigí saber dando un fuerte grito lleno de desesperación- quiero saberlo ahora mismo, si no me marchare.
Bill pareció pensarlo durante unos momentos lo cual eso me había hecho enfurecer más. Ansiaba tanto poder saber cual era la verdadera razón por la que todos se veían preocupados. El rostro de Georg y Tom fueron los que tanto me confundieron y me dejaron con ese recuerdo de sus únicos rostros llenos de furia y de estremecimiento.
-De acuerdo –dijo Bill lo suficientemente cerca de mí- te lo diré si eso es lo que tanto deseas- se quedo quieto mirándome fijamente a los ojos. Suspiró- David probablemente opte por seguir en otra banda, se lo ofrecieron hace algunos meses y todos estamos preocupados por que nadie sabe su respuesta.
Bill dio algunos pasos atrás y se dirigió de nuevo a la sombra de aquel árbol. Recordar de nuevo la ultimas palabras de Bill acerca de David me parecieron creíbles y más sabiendo la actitud preocupada de Bill evitando mi mirada.
-Ya veras que todo saldrá bien –le tranquilicé llegando a él para abrazarlo el cual me respondió con tanta facilidad. Ambos nos abrazamos y me susurró al oído la palabra “Te amo” cayendo de nuevo a sus redes y quedando totalmente débil a sus pies.
------------------------------------------------
Este Cap esta demaciado corto pero muy interesante!!!!!
Tuve que hacerlo en dos Caps (por k practicamente iba ser uno) pero me tomaré la tarea de hacerlo en dos, por el otro cap solo sera de SEXOO excesivo y el cual se anunciara por vez primara con el titulo de "ULTIMOS CAPITULOS" :( ahhh lloroo!!
El taxi solo miraba mi expresión idiotizada por aquel lugar esperando el pago por el pequeño viaje hasta acá.
Le pagué sin dejar de admirar el pequeño lugar que ahora me parecía magnifico.
Arboles podados al igual que el césped, que daban un color verdoso. El lugar estaba lleno de pasto acompañado de algunas rosas de muchos colores.
El aire ahora me parecía tan cálido con el suficiente aire de darme un gran respiro.
Caminé lentamente dejando aun lado la caja y me senté sobre aquella alfombra de césped y me deje llevar por el aire que rosaba mi piel con tanta sencillez y delicadez. Mis manos tocaron las suaves puntas de verde y junté mis rodillas hasta que llegaron a mi rostro.
Intenté adentrarme a los sonidos que parecían aullar alrededor de mí. Los pajarillos cantando, los arboles sonar al momento de que el aire pasaba junto a ellos y las suaves flores chocar entre ellas.
Cerré los ojos y me deje llevar por todos aquellos sonidos que eran lo único que me parecía agradable.
-¿Te han despedido verdad? –preguntó la voz a la que tanto odiaba y anhelaba escuchar. Se me pararon los pelos de punta y mi corazón latió irrevocablemente al mismo mis ojos enfocados en el pasto verdoso.
Ahora todo el sonido que antes me había parecido tranquilo y hermoso ahora se había juntado y mezclado con los ruidos de la gran cuidad.
-Acaso lo has leído en uno de los periódicos –insinué casi en un murmullo sin voltearle a ver. Sabía que se haya justo detrás de mí.
-No –señaló y después de una gran pausa tan incomoda respondió- debajo de mí están tus pertenencias.
-A que ha venido todo esto –dije queriendo ir al punto de su encuentro. Mi tono mostraba mi enfado hacia él que eso indudablemente era imposible de fingir- para que quieres verme.
-Que no lo recuerdas –ahora su voz expresaba se mostraba divertida y entusiasmada- prometí pasar contigo tres días y lamentablemente han pasado dos y este sería nuestro tercer día.
-No soy tan idiota Bill Kaulitz –recalqué como si cada una de las palabras tuvieran cierta importancia para mí- se que me ocultas algo y les preocupa a todos pero no entiendo por que no quieres decírmelo –ahora voltee hacia levantándome del pasto. Se hallaba de pie cerca de la sombra de un árbol. Vestía casualmente con unos lentes obscuros y un gorro que le cubría todo su cabello, una playera y un pantalón muy casual- y hoy es un buen momento para que me lo digas.
-Ya te lo dijo –respondió encogiéndose de hombros. Aun en su voz sonaba divertido- es por la gira.
-Bueno –ahora intenté seguir con su mentira- a que se debe que estén nerviosos o por lo que estén preocupados.
-No quiero que tu también lo estés –repuso él ahora con su voz seria y furiosa- es nuestro asunto y no quiero que te involucres tanto en esto.
-Dímelo –le exigí saber dando un fuerte grito lleno de desesperación- quiero saberlo ahora mismo, si no me marchare.
Bill pareció pensarlo durante unos momentos lo cual eso me había hecho enfurecer más. Ansiaba tanto poder saber cual era la verdadera razón por la que todos se veían preocupados. El rostro de Georg y Tom fueron los que tanto me confundieron y me dejaron con ese recuerdo de sus únicos rostros llenos de furia y de estremecimiento.
-De acuerdo –dijo Bill lo suficientemente cerca de mí- te lo diré si eso es lo que tanto deseas- se quedo quieto mirándome fijamente a los ojos. Suspiró- David probablemente opte por seguir en otra banda, se lo ofrecieron hace algunos meses y todos estamos preocupados por que nadie sabe su respuesta.
Bill dio algunos pasos atrás y se dirigió de nuevo a la sombra de aquel árbol. Recordar de nuevo la ultimas palabras de Bill acerca de David me parecieron creíbles y más sabiendo la actitud preocupada de Bill evitando mi mirada.
-Ya veras que todo saldrá bien –le tranquilicé llegando a él para abrazarlo el cual me respondió con tanta facilidad. Ambos nos abrazamos y me susurró al oído la palabra “Te amo” cayendo de nuevo a sus redes y quedando totalmente débil a sus pies.
------------------------------------------------
Este Cap esta demaciado corto pero muy interesante!!!!!
Tuve que hacerlo en dos Caps (por k practicamente iba ser uno) pero me tomaré la tarea de hacerlo en dos, por el otro cap solo sera de SEXOO excesivo y el cual se anunciara por vez primara con el titulo de "ULTIMOS CAPITULOS" :( ahhh lloroo!!
domingo, 6 de junio de 2010
2da Temporada: Adelanto del Cap 40
Abrí la puerta.
Estaban cada uno de los conocidos de Neily. Entre ellos sus padres, Sharon y Harold quien se mantenía una cierta distancia pero al mismo tiempo fingían estar cómodamente. Lizzi quien se encontraba sentada cerca de la cama y no paraba de reír. Aliz y Fanny no dejaban mucho que desear, pues ambas estaban paradas sin decir nada. Georg quien permanecía atento a las palabras de Gustav, no parecían estar muy contentos por la forma en que Tom los mantenía peleando –como si estuviese jugando niños de diez años- pero aun así intentaban mantenerse al margen de lo que ocurriera.
No bastaron los segundos para sentir las miradas de aquellas personas y que ahora el silencio ya abundaba en toda la habitación.
Me sentí incomodo un par de segundos. Pero luego todo giró rápidamente cuando mis ojos se enfocaron en la persona que mas amaba “Neily” quien se encontraba en esa pequeña cama sentada con los ojos brillando de felicidad.
Pensé que había quedado muda al no poder articular ninguna palabra, pero me di cuenta que estaba llena de emoción al verme.
Su rostro –a pesar de los golpes y su mirada cansada- me parecía más que perfecto y bello. Ahora lo único que quedaba era ….esperar.
Me quede perplejo esperando alguna respuesta o cualquier movimiento estúpido de parte de ellos para tener alguna excusa y acercarme a ella. Estaba tan sonriente y feliz que su simple sonrisa me decía tantas cosas.
Despues de vacilar unos momentos, cerro los ojos respirando hondo para luego decirme a mi directamente.
-me gustaría hablar a solas con él
Por un momento me sentí aliviado de no ser yo ahora las miradas de atención. Su padre la miraba furioso con un gesto de desprecio. No quise prestar mucha atención a las demás miradas, pues sabían que algunos se opondrían de inmediato
-No lo harás –dijo manteniendo la voz bajo enfurruñado- no puedes ocultarnos ahora nada, por eso ocurrió lo del imbécil de tu novio Mike
-Papá –respondió Neily de manera cortes hacia su padre- tendre mis motivos para querer hablar con Bill a solas. Te recuerdo que no tengo diez años papá y no era mi novio –se estremeció al recordar el incidente con él- yo pagué caro mis errores, no tú y yo puedo decidir con quien hablar.
-Harold –le dio un pequeño codazo Sharon a Harold quien se encontraba a su lado- ella sabe lo que esta haciendo. Dejémosle un momento.
Harold resignado. Dio media vuelta a regañadientas y no volteo a verme. Fueron saliendo uno por uno del cuarto cuando ya estábamos completamente solos.
ESPERALOOO PRONTO..........
(OJO:Estas escenas pueden contener faltas de ortografia y errores ssimultaneos)
Estaban cada uno de los conocidos de Neily. Entre ellos sus padres, Sharon y Harold quien se mantenía una cierta distancia pero al mismo tiempo fingían estar cómodamente. Lizzi quien se encontraba sentada cerca de la cama y no paraba de reír. Aliz y Fanny no dejaban mucho que desear, pues ambas estaban paradas sin decir nada. Georg quien permanecía atento a las palabras de Gustav, no parecían estar muy contentos por la forma en que Tom los mantenía peleando –como si estuviese jugando niños de diez años- pero aun así intentaban mantenerse al margen de lo que ocurriera.
No bastaron los segundos para sentir las miradas de aquellas personas y que ahora el silencio ya abundaba en toda la habitación.
Me sentí incomodo un par de segundos. Pero luego todo giró rápidamente cuando mis ojos se enfocaron en la persona que mas amaba “Neily” quien se encontraba en esa pequeña cama sentada con los ojos brillando de felicidad.
Pensé que había quedado muda al no poder articular ninguna palabra, pero me di cuenta que estaba llena de emoción al verme.
Su rostro –a pesar de los golpes y su mirada cansada- me parecía más que perfecto y bello. Ahora lo único que quedaba era ….esperar.
Me quede perplejo esperando alguna respuesta o cualquier movimiento estúpido de parte de ellos para tener alguna excusa y acercarme a ella. Estaba tan sonriente y feliz que su simple sonrisa me decía tantas cosas.
Despues de vacilar unos momentos, cerro los ojos respirando hondo para luego decirme a mi directamente.
-me gustaría hablar a solas con él
Por un momento me sentí aliviado de no ser yo ahora las miradas de atención. Su padre la miraba furioso con un gesto de desprecio. No quise prestar mucha atención a las demás miradas, pues sabían que algunos se opondrían de inmediato
-No lo harás –dijo manteniendo la voz bajo enfurruñado- no puedes ocultarnos ahora nada, por eso ocurrió lo del imbécil de tu novio Mike
-Papá –respondió Neily de manera cortes hacia su padre- tendre mis motivos para querer hablar con Bill a solas. Te recuerdo que no tengo diez años papá y no era mi novio –se estremeció al recordar el incidente con él- yo pagué caro mis errores, no tú y yo puedo decidir con quien hablar.
-Harold –le dio un pequeño codazo Sharon a Harold quien se encontraba a su lado- ella sabe lo que esta haciendo. Dejémosle un momento.
Harold resignado. Dio media vuelta a regañadientas y no volteo a verme. Fueron saliendo uno por uno del cuarto cuando ya estábamos completamente solos.
ESPERALOOO PRONTO..........
(OJO:Estas escenas pueden contener faltas de ortografia y errores ssimultaneos)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



