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Cuarta Temporada
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martes, 25 de enero de 2011

PREPARADOS PARA EL CAPITULO 26

Sabías que?????????
Este capitulo es toda la parte escencial de toda esta historia
¿Porqué? Por qué con ella comence mi historia. Una vez estuve viendo una pelicula de caballos (Actua dakota) por si algunos ya la vieron y la miré. Me pareció demaciado aburrida y tonta (por que yo esperaba que ella montara el caballo xD) y fue entonces cuando se me vino a la mente una chica montando su cabello a la puesta de sol. ¿Porque no seria la chica de Tom? pensé y entonces lo vi ante mi mente. Pero lo que dio el toque final fue la cancion de Joe Jonas (así es ¬¬) no me gustan los jonas pero esa cancion me parecio demaciado hermosa y me inspiro por completo a escribir esa novela.
Y más porqué es mi parte favorita y tengo tantas ganas y ansias de escribirla yaaa......

Espero que les guste y pueda describir la misma imagen que yo veo en mi mente. Lo describiré lo mejor que pueda....creanme!!! lo haré.

Suerte y esperenlo pronto

lunes, 24 de enero de 2011

Un fraccion pequeña del capitulo 25....

Sé que no he puesto capitulos....perdonenme. Pero cuando me ofrecen la oportunidad de salir a muchos lados lo hago así que lo siento. Además de que el capitulo si está algo largo.
Como no está corregido totalmente he decidido poner una fraccion del capitulo.
OJO: NO ES EL PRINCIPIO DEL CAPITULO Y NO ESTÁ CORREGIDO.
Espero les guste =)

-Alex –pudo articular Tom lentamente intentado calmar todo su enojo.
Ella se giró rápidamente con los ojos de par en par. Se quedó inmóvil sin dejar de mirarlo.
-Que haces aquí –negó con su cabeza aun sin entender lo que ocurría.
-No ¿Tú qué haces aquí?
-Qué demonios te importa –refunfuñó enojada- no deberías de estar aquí….
-Me mentiste –logró decir entre dientes.
Ella puso los ojos en blanco y se giró hacia el chico que le entregaba las medicinas. “Muchas gracias” le dijo al chico mientras se retiraba del lugar. Tom la miró en busca de respuestas, pero ella solo pasó por su lado sin dirigirle una mirada.
-Te exijo que me digas la verdad –la sujetó fuertemente de su brazo por lo que ella se molestó
-¿Me exiges? –Soltó varias carcajadas- Tú no eres nadie.
-Soy tu novio.
-Eso no da derecho a lastimarme –sus ojos volaron directamente a su brazo donde Tom la apretaba con fuerza. Él la soltó. –No deberías de estar aquí-.
-Te estuve llamando –se excusó ahora un poco más tranquilo- ¿Porqué no me contestabas? ¿Y porqué todos dicen que no trabajas aquí?
-Baja la voz –dijo Alex tratando de calmarlo- no trabajo aquí…..
Pero fue demasiado tarde cuando Jess iba directo hacia ellos en ademan provocativo. Estaba demasiado feliz de encontrarnos y no pareció sorprenderle que Alex estuviera con él.
-Justo a ti te estaba buscando –dijo Jess felizmente- estaba Tom buscándote ¿No es así? –se dirigió hacia Tom quien este solo había dirigido la mirada a Alex. –Vamos Alex ¿Porqué no le dices que tú no trabajas aquí?
-No trabajo aquí –respondió tranquila Alex- Lo hago porqué me gusta.
-Pero si nunca te hemos visto por aquí excepto el día de hoy.
-Que te importa –logró responder al fin. Eso le gustó a Tom.
-Dile que eres una zorra –le gritó a Alex quien mantenía baja la mirada.
-Cállate –le exigió Tom con una mirada desafiadora.
-Dile la verdad –lo ignoró en busca de la verdad.
Todo se volvió silencio cuando solo dos palabras salieron de los labios de Alex “Lo soy”

martes, 4 de enero de 2011

ADELANTO CAP 22 (MITAD-SIN FALTAS DE ORTOGRAFIA)

Porque muchas chicas lo pidieron. Creanme que me dio flojera leer lo demas, pero no quiero comenter muchos errores. Como suele suceder que cambio nombres por otros, o no pongo la rayita o la coma, o el acento simplemente escribo mal. Trato de que todo este de acuerdo y no se cuantas veces lei la mitad del cap que en lo personal se me hizo bastante largo. Espero lo disfruten y en esta ocacion no tengo una cancion que me inspiraran salvo ....electronica y un poco de Tokio Hotel (dogs unleashed) suerte y disfrutenlo.

La mañana había comenzado demasiado bien para demostrarle a Alex algo “similar” a su vida. Aunque sabía apenas duras de que su vida era mucho más dura y algo fastidiosa cuando se trataba de los paparazzi… al grado de no tener una vida normal. Aunque sabía que Alex ya lo estaba asimilando cuando las fotos se aparecieron por toda la internet. De algún modo toda Alemania ya se había enterado de otra mujer en los brazos de él. Tampoco tardarían tanto en saber que esto iba hacer totalmente oficial.
Tom rió por lo bajo al recordar la escena del beso y lo que estaba sintiendo por aquella chica. Mandó todo al demonio y dejó guiarse por donde lo llevaba esto del amor. No pensaba y trataba de evitar lo más que podía en el compromiso. Eso era lo más lo aterraba.
Pero al final de cuentas, Tom estaba seguro de que podía mostrarle el otro lado de la vida de él. Una cena con los chicos y su madre presente para dar a entender que esto no era un juego. Hablaba en serio y más tratándose de una chica como ella, de una chica como Alex.
“Alex” resonó como un eco dentro de su mente mientras un sombrío escalofrió recorría parte de su cuerpo hasta detenerse en su estomago. Eso de mariposas en el estomago le parecía más que tonto, pero no dejaba sentir ñañaras como antes de comenzar un concierto. Intentó no darle prioridad a lo que se avecinaba.
Solo se concentró en que George y Gustav vendrían después de varios largos días sin verse y que su madre prepararía lo mejor para esta noche.
También intentaba recordar un restaurante para llevarla a desayunar esta mañana para que el día le pareciera perfecto, aunque eso significara que tendría que cambiar un poco “lo que era estar un día con él”.
Se miró al espejo cerciorándose de que no habría chico más guapo que él. Sonrío de oreja a oreja por su pésimo chiste y echó a andar camino a las escaleras.
No pudo echar un vistazo a la habitación de su hermano. Bill había llegado muy tarde anoche, pero luego le preguntaría “En que rayos estabas pensando”.
Tropezó con su madre quien acomodaba con la mirada perdida el florero que se hallaba en medio de la mesa principal.
Se preguntó ¿En qué estaría pensando también ella?
-¿Ya te dije que vendría una chica a la casa? –dijo a modo de que su madre no intentara pensar en lo que le causaba tanta melancolía.
Su madre giró su rostro hacia él en modo sorprendida regalándole una sonrisa. Después de eso suspiró.
-Lo sé-.
Casi estaba a punto de preguntarle qué era lo que le estaba ocurriendo, pero era tarde y tendría que recoger a Alex.
-Nos vemos está noche –se despidió Tom antes de echar a correr a su auto deportivo.
Era un fastidio no haber pedido su número telefónico para poder mandar uno que otro mensajito. A pesar de todo se mostraba algo feliz. Y más al no tener que lidiar con las actividades que Alex le hubiera preparado. Aunque también era una lástima que Alex no pudiera continuar con sus actividades recientes por culpa de él.
-No te preocupes –respondió Alex después de que Tom no se pudiera resistir a sentirse culpable- Los viernes son los días en que descanso, pero yo lo veo más como un castigo –rió ante su conclusión- prefiero estar ayudando a hacer cualquier cosa a estar encerrada en mi casa. Me alegra que hayas venido –sonrió de oreja a oreja mirando a Tom.
-¡Uff! Me alegro –suspiró Tom para sí mismo- entonces todos los días te la pasas haciendo esas actividad. Pensé que lo hacías por mí. Provocarme actividades que me hicieran sufrir.
-No –soltó una carcajada- suelo hacer esto porque me gusta. El martes fue el día en que comienza mi semana de “actividades” –hizo un gesto enarcando ambas cejas, lo cual Tom no pudo evitar sonreír- Martes, es el día en que visito a los enfermos, miércoles reparto comida a los desamparados, jueves ayudó a los ancianos.
-¿Y los viernes, sábados, domingos y lunes donde te la pasas?
-Con mi nana –respondió como si estuviera avergonzada. Tom supuso que se refería por la palabra “nana” lo que la avergonzaba.
-Ayer no me dijiste quien era ella.
-Es mi abuela –hizo una pausa como si la estuviera recordándola- ella siempre nos ha cuidado- sonrió de nuevo.
-¡Vaya! –exclamó Tom sin dejar de mirar al frente hacia la autopista. Aun intentaba pensar en un restaurante que fuera lo suficientemente bueno.
-Entonces significa que no haces nada más que eso –dio su conclusión Tom- en pocas palabras eres una floja.
-Calla –intervino Alex con una sonrisa en los labios- solo digo que me gusta ayudar y no le veo nada malo. Y en lo que a mí concierne, solo veo que estamos dando vueltas –señaló soltando una risita.
-Intentó darte un paseo –mintió- apoco no te alegra estar con alguien tan guapo como yo y más teniendo un carro deportivo.
Alex solo asentía felizmente sin creerle ni una pizca a Tom e intentado seguir su juego.
-Enseguida les traeré su pedido –anunció cordialmente su mesero después que los dos pidieran lo del menú de hoy.
Tom no paraba de mirarla. Sabía que esto se estaba haciendo una costumbre pero no le afectaba en lo absoluto. Había cosas que eran las favoritas de Tom como; Cada vez que ella recogía su cabello una y otra vez y lo enrollaba hasta dejarlo caer sobre su hombro derecho con una pose tentadora, el que se mordiera el labio superior cada vez que Tom la miraba y se sonrojaba. Y a penas llevaban unos días de haberla conocido.
-No me mires tanto –se volvió a sonrojar- No me gusta.
-Debo tener tu numero enseguida –sonrió Tom de oreja a oreja mientras sacaba su teléfono celular.
Intercambiaron números de manera rápida para que en tan solo unos segundos después su desayuno estuviera servido.
No pudo volver evitar a mirarla de nuevo. Aunque esta vez algo le llamó la atención. Ella miraba a su alrededor antes de morderle a su sándwich de mega queso.
-¿Qué ocurre? –preguntó Tom dándole un buen bocado a su sándwich similar al de Alex.
Ella negó con su cabeza sintiéndose incomoda. Vaciló un par de veces y de pronto se lo pensó. Tom se limitó a mirarla para una explicación.
-Está bien –se rindió- es solo que creo que ya sé lo que se siente un día contigo –soltó un bufido.
-¿De qué hablas? –quiso una explicación-.
-Me refiero a que supongo que todo el tiempo estamos siendo vigilados por personas con cámaras fotográficas y esas cosas…
-Aun puedes arrepentirte por estar conmigo –aclaró al respecto sin dejar de sonreír. Luego su mirada se volvió seria- creo que debí advertírtelo.
-No te preocupes –respondió- ayer no pude evitar leer lo que decían de mí.
-Solo ignora cómo hacemos Bill y yo.
-Lo sé –se resignó a mirar su platillo. Realmente se sentía humillada.
-Nada de lo que digan es cierto –aclaró Tom sin dejar de sonreír y varias veces negó con su cabeza de un lado a otra como si le hubieran contado un chiste pésimo- pero algo sí es seguro y no tardaran mucho en que las fans se den cuenta en que yo ya encontré alguien con quien prefiero estar a su lado por un tiempo –bromeo-.
-¿Por un tiempo? –sonrió sabiendo que se trataba de una broma.
Intercambiaron una larga mirada. Alex había recuperado la misma mirada agresiva sin quitarle aquella sonrisa tentadora y esos ojos que parecían seducirlo todo el tiempo.

*****

“Maldita sea” Gritaba Sarah empujando todo a su paso. Un par de zapatos fueron lanzados con furia hasta estamparse a la pared dejando un pequeño hoyo de un centímetro aproximadamente. Se enojó más.
La desesperación que ahora despertaba en ella le hacía sentir una impotencia. Impotencia por que no podía hacer nada al respecto. Odiaba tener que discutir una y otra vez con Alex pero no parecía entender. ¿Cómo poder detener algo del cual ahora se ve que está demasiado enamorada? ¿Cómo poder evitar el futuro sentimiento que se aproximaba hacia su hermana? “Diablos” volvió a maldecir.
Sarah había experimentado algo así en su vida a la misma edad que Alex. No quería volver a recordar el dolor por medio de su hermana. Además de que debió pasar mucho tiempo para superarlo.
Recordarlo era como si un agujero enorme traspasara por todo tu pecho. Como si te pusieran una venda en los ojos y no puedas distinguir entre el bien y el mal.
De algún modo tendría que recurrir a un tipo de plan, algo que la hiciera quitar esa venda en los ojos.
-Jamás debí que Tom y Alex se conocieran. Jamás debí llevarla ese día de su cumpleaños contra su voluntad –se quejó casi gritando a pesar de que no había nadie.
Ahora no podía penar en el “hubiera” aunque lo habría deseado mil veces. Recorrer el maldito pasado y no tener que lidiar con estos problemas ahora.
-¿Qué haré?- Se preguntó intentando sostener los zapatos del suelo. Los tomó con sumo cuidado para dejarlos en su armario.
Se sentó sobre el suelo que se hallaba demasiado frio y por supuesto demasiado incomodo para pensar en un plan maravilloso.
El silencio fue lo primero que abundó en la mente de Sarah, así que se dejó llevar por ese silencio. Cerró sus ojos con fuerza para después escuchar un sordo ruido de una camioneta. Abrió los ojos con rapidez para dirigirse hacia la ventana. Era Mina intentado encender su camioneta, algo que no lograba.
Sarah no podía creerlo. Ella era la única capaz de ayudarla a su “gran problema”. Ahí estaban todos sus problemas resueltos. Nadie conocía tan bien –aparte de su hermano Bill- a Tom como ella. Su mejor amiga, quien salía de fiestas cada vez que podían o que su cuerpo se los ordenara.
Una conversación sencilla con ella haría que Tom no siguiera con los planes que quizá pudieran ocasionarle a su hermana.
-Mina –gritó Sarah desde la ventana. Mina volteó extrañamente sin dejar de intentar arrancar su camioneta- necesito hablar contigo, espera unos segundos.
Bajó rápidamente para dirigirse con ella. Parecía como una pequeña ilusión de que sus problemas se resolvieran tan pronto como llegaron. Estaba maravillada.

-¡Qué bueno que te encuentro! –exclamó Sarah una vez que estaba cerca de Mina. Ella solo la miraba confundida dentro de la camioneta. La miró con cara de pocos amigos. –Necesito hablar contigo –habló sin rodeos- quiero que me ayudes a detener a Tom. Tu lo conoces mejor que nadie y sé que sabes de lo que es capaz con una chica. No quiero que hiera a mi hermana.
-Tu … -pensó las palabras correctas concierta confusión en su rostro- tú-estás-loca. –negó con su cabeza e intentó volver encender su camioneta.
-¡Vamos! –le insistió de nuevo con tanta impaciencia que casi pareció que iba apretar la puerta de la camioneta- eres la única que puede ayudarme.
Mina suspiró cerrando sus ojos con impaciencia. Apretó sus labios y se decidió a bajar de su camioneta.
-¿Qué quieres Sarah? – se cruzó de brazos un tanto molesta- ¿Que le diga a Tom que la dejé? –vaciló un poco y luego soltó una carcajada- deja de preocuparte por ellos, me parece que ya están bastante grandecitos como para que sepan que es lo que está bien o no. ¿No crees?
-Sé que Tom la va herir
-Y a ti qué. Sé que la quieres pero es demasiado lista para que Tom la engañe de esa manera.
-No quiero que sufra –se excusó Sarah quien ahora parecía que los papeles se habían dado un giro inesperado.. Ahora ella estaba molesta.
-Que patético –soltó Mina poniendo los ojos en blanco- ahora resulta que te importa tu hermana.
No podía creerlo. Sus planes se habían destruido por completo. Ya podía ver como aquella ilusión llena de felicidad que había sentido hace algunos minutos ahora se transformaba en algo oscuro y tenebroso. Todo se derrumbó. Era lógico que Mina se pusiera de su lado, era su amigo. ¿Pero por qué lo defiende tanto a pesar de que Tom cometiera una crueldad contra alguien? A menos que ella….estuviera con Tom tramando un plan juntos para destruir sentimientos. Sarah se horrorizó enseguida.
-Eres una maldita –ahogó un gritó mientras se retiraba de ella.
Mina volvió a poner los ojos en blanco y se dirigió de nuevo a su camioneta para intentar encenderla. Funcionó.
-Mira … -se dirigió a Sarah quien tenía los ojos como platos sin dejar de mirarla- habla con tu hermana dile lo que sientes y si tampoco te convences, entonces solo te queda la única opción de hablar con Tom.
-Como si le creyera –logro decir entre dientes.
-Pues es tu hermana, ella ya tiene edad para cometer sus propios errores….
-No si yo lo permito –gruñó Sarah con las manos hechos puños a sus costados.
Mina le regaló una sonrisa para volver a suspirar negando con su cabeza de forma divertida. “Hasta luego” se despidió levantando su mano agitando los dedos. Sarah gruñó con fuerza sin quitarle la mirada de encima. Después solo pudo detenerse a mirar como su única esperanza se marchaba lejos.

*****
.....(CENA CON LOS CHICOS...BUENISIMA NO SE LO PIERDAN)

jueves, 30 de diciembre de 2010

Cap 21...... (A LA MITAD) -Sin faltas de ortografia

A todas aquellas preciosidadesssss de lectorass si quieren enamorarse más.... les sugiero que escuchen esta hermosa cancion ... es lo que me inspiroo..


Tener los labios rojizos, delgados y perfectos cercas de los labios de Tom fue una sensación totalmente diferente hacia las otras chicas. Indiscutiblemente estaba seguro de tener la misma reacción que cuando tenía sexo con alguna chica, aunque con ella solo bastara un pequeño beso.
La estrechó aun más contra su pecho sin querer soltarla. Había sido mágico la forma en que lograban adaptarse tan rápido a la forma de besar. Él prosiguió sin ninguna dificultad y fue poco a poco que dejaron de besarse para mirarse solo a los ojos. Ella lo abrazó inmediatamente, lo cual esperaba algún rechazo como una bofetada por parte de ella, por haber sido tan rápido, pero solo recibió un fuerte abrazo.
Al querer mirarla de nuevo, se dio cuenta de que una lágrima había pasado por toda su mejilla. Él se asusto.
-¿Tan malo soy besando? –bromeó Tom.
Ella negó con su cabeza y se quitó de Tom al momento que intentaba acariciarle el rostro. Él la siguió confundido. El largo silencio que los invadió se sintió incomodo y no supo reaccionar enseguida.
-No quiero que me lastimes por favor –pudo decir con mucho esfuerzo.
Fueron palabras que el mismo Tom temía hacer y era lo que menos deseaba en ella. El día de ayer estaba a punto de intentarlo –tener sexo- pero no pudo, ni siquiera sabía si era su conciencia, o si era el amor.
Sin darle vueltas al asunto, se acercó a ella para besarla de nuevo, el cual fue respondido por ella también. Después había sido Tom quien la había abrazado fuertemente, casi temiendo que la fuera a perder al día siguiente.
-No lo haré.
-Te quiero –confesó con tristeza- no pensé que volvería a sentir esto de nuevo y de pronto a pareces tú- comentó irónica.
Ella lo miró con recelo frunciendo sus ojos. Tom tragó saliva antes de poder volver acercarse a ella de nuevo.
-¿De veras me quieres o soy solo una más en tu lista?
-Si te digo que no había sentido este síntoma me creerías.
-Quizás –sonrió volviéndolo a besar.
Ninguno de los dos pudo quejarse de lo bien que se sentía el besar a esa persona. Durante varios minutos solo fueron besos y abrazos, sin dejar el dulce sabor de boca que esto les provocaba.
Cada minuto era un segundo para ambos, a pesar de lo oscuro que se encontraba el lugar. Solo una pequeña lámpara de la casa de Alex era lo único que podía reflejar el rostro de ellos.
-Debes irte –le dijo cerrando sus ojos profundamente antes de que Tom estrechara sus labios contra los de ella- se hace tarde y mi hermana debe estar preocupada.
Él la estrechó contra la pared tomándole ambas manos con cariño sin dejar de sonreír. “No quiero” pudo decir antes de robarle otro pequeño beso “disfruto estar contigo” y otro besó le quitó la inspiración para hablar.
-¿No crees que fuimos demasiado rápido? –preguntó Alex quien no paraba de mirar a Tom a los ojos. Le gustó mucho la forma en que vestía él.
-Quizás –se encogió de hombros. Él era la persona menos indicada para pensar tal forma. Le gustaba ir a lo que iba.
-Debimos esperar a conocernos mejor.
-Pero ya siento que te conozco –Tom se detuvo un poco al recordar lo que Mary había dicho acerca de la palabra “nana”- bueno… en realidad necesito hacerte una pregunta.
Alex accedió con su mirada sonriendo un poco. Esa mirada fue tan tentadora como para desear otro beso y olvidar el tema tan pronto. Apartó su mirada antes de concentrarse a su pregunta.
-Mary estuvo contándome algunas cosas acerca de ti, pero no quiso decirme algo que tuviste que ver con tu nana.
Ella tomó aire haciendo una mueca de tristeza, pero parecía estar dispuesta a contárselo.
-Mi nana –pudo decir con mucho esfuerzo. Tragó saliva- es una persona….
Pudo haber continuado, de no haber sido por la voz que venía de la puerta de entrada de la casa de Alex. Era su hermana Sarah quien le ordenaba que ya estuviera dentro de la casa. Alex bufó.
-Tengo que irme –le dijo a Tom después de que su hermana había desaparecido.
-Está bien, pero antes de que te vayas, quiero que tú vengas conmigo mañana para demostrarte como es estar un día conmigo.
-Es en serio –rió por lo bajo. No tenía opción, si se quedaban a discutir solo harían más tiempo y eso era más que suficiente para que Sarah interviniera de nuevo- de acuerdo- accedió dando un beso por terminar su conversación.

Todo fue un borrón a su alrededor mientras el camino se abría paso conforme él conducía. Sintió la necesidad de abrazar a quien sea y gritar al mundo la felicidad que corría por sus venas. Nunca había pensando que se sentiría de esta manera al declarársele alguna chica de que estaba loco por su amor. Tampoco ignoraba que el deseo tan fuerte que este sentía le parecía algo tonto y cursi, pero era algo que no podía evitar.
Casi pareció dar pequeño saltos sin dejar de quitar esa enorme sonrisa de su rostro a la puerta de su casa. Su mente ahora la ocupaba Alex, completamente lleno de felicidad.
Ni siquiera se dio cuenta de que su madre se hallaba en la cocina sin dejar de hacer ruido con los cubiertos. La saludó.
-¡Buenas noches! ¿Cómo has estado? –preguntó agachándose a darle un pequeño beso en su mejilla.
-Bien –respondió sorprendida por la forma tan extraña de Tom.
-¿Dónde está Bill? –tenía planeado contárselo a él también.
-No lo sé –respondió con los ojos como platos.
Tom solo se precipitó a llegar a su habitación sin darle mucha importancia al lugar donde se encontraba su hermano “Al fin y al cabo tendría mucho tiempo” pensó para sus adentros. Solo anhelaba con deseo a su guitarra, queriéndola tocar una y otra vez.
Solo le tomó varios segundos para poder sentir la bella sensación de su guitarra. Solo hubo paz. Después de eso, solo en cuestión de segundos, la primera melodía había salido sin complicaciones, abundando la casa entera con las cuerdas principales que Tom tocaba alegremente.

martes, 7 de septiembre de 2010

¿De que trata un Amor inesperado?

Estoy completamente segura que en esta historia podras identificarte en algunos de estos personajes. En esta misma historia se encontraran varias "mini historias" cada personaje tiene un pasado que los hace sufrir y podremos ver como son lo capaces que son para afrontarlos.

Pienso que Alex será una persona en la que muchas se van a identificar. Les gusta ser sencillas y no ser tan "boluminosas" O podran identificar como cuando sus padres no prestan la minima atencion en ustedes. O que han perdido a un ser querido muy valioso.

O que has perdido al amor de tu vida o alguien que se le paresca.

De esto trata la historia pero más que nada nos deja un gran mensaje y por supuesto que no se pierdan mucho de los valores que se han ido volando ahora en la actualidad :D

miércoles, 25 de agosto de 2010

Adelanto: Cap 2 [Un amor inesperado]

[Atencion a todas las lectoras. Este capitulo puede tener exceso de errores y diferente version. Al momento de la publicacion, podría ser diferente a la version]

Mientras me sumia en la suma desesperacion de no encontrar otra alternativa a mis soluciones llegaba a zambullirme por uno de los balcones maqs grandes de todos los departamentos. Era mi favorito desde que habia llegado a esta ciudad.
Hacía tanto calor que ne veces deceaba estar completamente desnuda y quedarme sentada como todas las tardes.
Pero eso me lo impedia ahora que tenía una compañera de cuarto.

Aquella tarde no me era indiferente a los demas dias. Siempre miraba como el sol se ocultaba poco a poco frente a mis ojos y era encontoces cuado deceaba lo mismo. Que sencillo sería si solo se trataba de desaparecer nada mas cuando quería.

Todos los dias me parecian lo mismo y no habia dia que no pensara en mi familia ¿Cómo estaran? ¿Qué es lo que estaran haciendo en este presiso momento? ¿Estaran pensando en mí como yo en ellos? Pero la que más me enchinaba la piel era de saber si Bill estaría bien, si preguntaría por mi.

No podia evitarlo y muchas veces trate de localizarlo en mi celular. Pero una fuerza de la que nunca supe de donde salía me detenía y provocaba una fuerte trizteza que dentro de cinco minutos desaparecería.

Me rebocé aferrando mis rodillas que las tenia cerca de mi rostro aferrandome a ellas. Una sola lagrima bajaba por mi mejilla lentamente y no quise detenerla.
Jamas habia creido que así acabaria mi vida. Sin nadie en quien pedir ayuda, sin nadie quien me aconseje. Esto era absurdo pero tenía que olvidar, de alguno forma deceaba olvidar todo aquello que me perjudicaba.

Pero ni siquiera la mas minima brisa de aire me deleitaba, ni me ayudaba a olvidar. Todo parecía estar mas complicado.

Suspire en un intento de calmarme. Casi sentía que al pensar todo esto, mi cabeza reventaria. Pero no bastó mucho cuando mi celular comenzo a sonar.

Imaginé que sería Lydia, mi compañero de cuarto, lo más probable era que hubiera algun problema con la compañía.

-Bueno –contesté enfada mientras secaba mi lagrima.

-¡Dios mio! –excalmó con alegría- no puedo creer que hacía tiempo que no escuchaba tu voz. Tan rapido se han pasado cuatro semanas desde que te fuiste.

-¿Perdon pero quien habla? –prgunté mientras me sentaba comoda en el balcon de mi departamento.

-Vaya mujer que te has olvidado de muchas personas –dijo con cierto enfado- pero no importa, hay gente que no se olvida de ti.

La misma actitud, la misma falsedad en su voz. Se trataba de Aliz.

-Por supuesto que no me he olvidado de ti –le dije resignada- me alegra que hayas llamado –mentí- los extraño mucho.

-Si, nosotros tambien te extrañamos muchisimos y no sabes más cuanto lamento no haberme despedido de ti el dia que te fuiste.

Me alegré el que no fuera. Dando y dando vueltas al asunto, me dí cuenta del tipo de amistad que uno tiene. Un ejemplo Aliz, jamas me habia dado cuenta de lo tonta que fui en muchas aspectos. Ahora todo el cariño que habia tenido en ella se habia convertido en rencor.

-Hace unos minutos terminé de hablar con Bill –continuo Aliz con voz alegre. El escuchar su nombre me provocó un fuerte nudo en el estomago y decee verlo. Ahora tenia envidia de que Aliz estuviera presisamente en el lugar donde yo mas deseaba- me dijo que te deceaba una mejor vida en los angeles.

-Que mas te dijo –pregunté instantaneamente y decee no haber preguntado eso.

-Solo eso –respondio ella- pero cuentame, en resumen, como fue tu primer dia en los angeles.

Recordar mi primer dia en los Angeles había sido una maravilla y algo completamente nuevo para mí.

“Es como cuando uno desea algo más y se da cuento de que nada se compara con la realidad.

Ni el vuelo en avión ni el trayecto camino a mi nuevo departamento me hicieron desprender el pensamiento que llegaba con mayor intensidad. El único pensamiento de mi futuro hijo sin un padre. De algún modo, la verdad pronto se sabría, pero la pregunta que mas me inquietaba era ¿Cuándo?

No pude fingir el no sorprenderme por lo alto que se encontraba el edificio lleno de departamentos. Aquel lugar desde afuera me pareció de lo mas hermoso y encantador.

-¿Decea que le subamos las maletas hasta su departamento señorita? –preguntó un hombre que, al juzgar por su apariencia, era uno de los trabajadores de este lugar.

-Si sería tan amable –le respondí mientra mi sonrisa se ampliaba con rapidez. El solo imaginar que permaceria aquí durante un largo tiempo me hizo pensar en todas las dichas que obtendría a cambio. Lujo.

No pude evitar que mi boca no se abriera cuando me mostraron paso a paso las comodidades de aquel hotel, incluyendo la mejor vista, con uno de los pisos mas accesibles que un huésped podía tener. El departamento se podía decir que prácticamente incuia de todo. Muebles, cocina, televisión con mas de 600 canales disponibles, música, servicio las 24 horas del dia, tres recamaras cada una con su baño y la cama era poco mas grande de lo que yo dormía.

-Estamos a sus servicios –contestó aquel joven mientras cerraba la puerta.

No pude contestar por lo ciega que estaba al ver el lujoso departamento en el que me habían hospedado. ¿Me pregunto si en Alemania estaría igual?